“CON LOS PLATOS LIMPIOS Y EL CULO AL AIRE.”

"CON LOS PLATOS LIMPIOS Y EL CULO AL AIRE."

La comunidad científica y la continuidad de su ministro.

"Que el letrista no se olvide del aumento del boleto de agarrar la ventanilla y vivir la realidad"
(Canario Luna. “Que el letrista no se olvide”)

La noticia de la continuidad de Lino Barañao al frente del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva en el próximo gobierno de Mauricio Macri, dejó desconcertada a gran parte de la comunidad científica.

Días antes del balotaje se organizaron distintas actividades en defensa de los logros alcanzados en Ciencia y Técnica durante la gestión del gobierno saliente. Una de esas actividades consistió en una simbólica lavada de platos en alusión al episodio protagonizado por Domingo Cavallo en 1994 cuando mandó a lavar los platos a una investigadora del CONICET y por extensión a todos los trabajadores del sector.

El mensaje que enviaba la comunidad científica era muy claro: “Si votás a Macri los científicos van a lavar platos” o variantes similares del tipo “Ni un paso atrás en Ciencia y técnica”, etc.

El grosero error político de mirar el mundo a través de un microscopio o desde la ventana del laboratorio hizo enloquecer las brújulas de gran parte de los científicos argentinos al escuchar atónitos la noticia que Lino Barañao sería ministro del gabinete de Mauricio Macri .
¿Barañao viró repentinamente a la derecha? ¿se pasó a las filas del enemigo o equivocamos la caracterización de Macri? se preguntaban algunos científicos mientras miraban la pila de platos que habían lavado pocos días atrás.

La propuesta de Macri y la aceptación de Lino Barañao de continuar en el ministerio, no tiene respuesta lógica ni desde la estrecha mirada del sector de Ciencia y Técnica ni desde el discurso macrista de gestión transparente en beneficio de todos.

Si la promesa de Macri y Barañao es que nada va a cambiar en Ciencia y Técnica: ¿dónde queda la política?, ¿y los dos modelos?, ¿y los platos que se lavaron (evocando al fantasma de Cavallo) en defensa del modelo que representaba el ministro Lino Barañao?.

¿Alguien puede decir que dentro del futuro gabinete, Barañao es una isla?. ¿Alguien puede pensar que con semejante sesgo ideológico en la constitución de ese gabinete, Barañao fue elegido por su gestión transparente y eficiente? ¿Alguien puede pensar que sea un puente de buena voluntad entre el Macrismo y el Kirchnerismo? ¿Alguien puede pensar que si Macri puso a Patricia Bulrich en Seguridad o a Sergio Bergman en Medio Ambiente, no tenía a quién poner en Ciencia y Técnica?

Si efectivamente sucede que nada cambie en Ciencia y Técnica ¿qué categorías se van a utilizar para explicar el fenómeno?, ¿el modelo aplicado en Ciencia y Técnica será Kirchnerista, Macrista o Neutro?

A pocas horas de conocerse la noticia, un investigador escribió en un e-mail que Lino Barañao debería dar explicaciones a la sociedad sobre su actitud o decisión, suponiendo que esa actitud o decisión encerraba una contradicción. El problema es que las contradicciones quedaron del lado de la pila de platos. Lino Barañao no tiene contradicciones con su decisión y la consulta con la presidenta fue un simple gesto obligado de un ministro en ejercicio y de paso tratar de evitar las previsibles adjetivaciones de propios y cercanos.

No hay respuestas válidas para este hecho político si no se introduce en el análisis la cuestión del poder, el papel de la ciencia en el capitalismo y el rol de administradores de la crisis capitalista de estos gobiernos.
En ese sentido, Lino Barañao es la expresión del poder real en el área de Ciencia y Técnica y aceptando esa condición se puede comenzar a entender su continuidad en el próximo gobierno.

Nadie puede defender seriamente la tesis de que existe una ciencia neutral que genera conocimientos independientemente del contexto histórico, político, económico, social, etc. y mucho menos desde un cargo político. No se crea un ministerio para que actúe independientemente.
Entre las diversas declaraciones de Lino Barañao explicando su aceptación a continuar como ministro se destaca la siguiente: -"La característica de la ciencia, de plantear cosas que no son objeto de opiniones partidarias, sino que se basan en la rigurosidad de los datos"-. Cabe recordar aquí la actitud del ministro denostando al investigador Andrés Carrasco por sus investigaciones relacionadas con la toxicidad del Glifosato y llegando a la irresponsabilidad de decir públicamente que tomar Glifosato es como tomar agua con sal.
Es innegable el alineamiento de Lino Barañao con las multinacionales que sustentan y se benefician del modelo agrario, su defensa de las fumigaciones y de los transgénicos con el argumento de que tienen “mala prensa”.

La creación del Instituto de Agrobiotecnología de Rosario (INDEAR), de carácter mixto (privadoestatal), es otra de las iniciativas del ministro Barañao relacionadas con los negocios del modelo agrario del cual resultó como uno de sus beneficiarios el “Zar de la soja” Gustavo Grobocopatel.
Otra de las declaraciones relacionadas con su permanencia: -“Creo que lo más efectivo es defender lo de la función, porque nuestro compromiso es mantener esta maquinaria andando, que no se corten los subsidios, mantener el ingreso de los investigadores a la carrera”-. Lino Barañao está muy lejos de ser un simple gestor, distribuidor de subsidios y custodio del bolsillo de los trabajadores de Ciencia y Técnica.

Muy por el contrario, apenas asumido como ministro (en diciembre de 2007) en su primer reportaje realizado por Nora Vieiras y Leonardo Moledo para Página 12 el 7 de enero de 2008 ya mencionaba lo que luego serían las líneas prioritarias: Biotecnología, Nanotecnología y la industria del software. Líneas “prioritarias” (¿?) que nunca fueron sometidas a una discusión democrática sino que ya eran prioritarias para el ministro al momento de asumir.
No es nuevo el interés de Lino Barañao por el ministerio de Ciencia y Técnica en el contexto del actual modelo e independientemente del gobierno de turno.

En un reportaje realizado por Nora Bar para el diario La Nación el 25 de mayo de 2015, la periodista le decía que se comentaba que si ganaba el PRO podría continuar como ministro. ¿Hay algo de eso? preguntó. Parte de la respuesta fue lo siguiente: -“Habrá que ver si el partido o el gobierno que viene está dispuesto a continuar esta línea de apoyo a la ciencia y tecnología con el apoyo presupuestario, con los lineamientos que estamos manteniendo, bueno, en su momento decidiré. Yo siento una presión muy grande de mis propios pares y de sectores productivos por mantener esta línea. Pero es una decisión que tomará el futuro presidente.”-

El 13 de agosto de 2015 en un reportaje para Perfil lo consultaron en el mismo sentido
—“Si gana Scioli, ¿va a continuar al frente del Ministerio?”
—“Es algo que tendrá que decidir Scioli. Por lo pronto, estamos trabajando. Hemos estado aportando toda nuestra experiencia y claramente él tiene una concepción muy clara de la importancia de la ciencia y la tecnología en este proyecto, lo que me hace pensar que mas allá de que yo esté o no, esta visión de la ciencia va a continuar. Creo que hay algunos proyectos que me gustaría terminar. Un tiempito más podría estar… pero es decisión de Daniel.”

Justamente, uno de los proyectos pendientes más ambiciosos, ya iniciado, tiene que ver con su rol de político del poder. Se trata del desarrollo de la Bioeconomía o Economía Verde que tomó impulso a partir de la cumbre de Río+20 y que fue calificada por Evo Morales como un nuevo colonialismo.
Se trata de la profundización del modelo extractivista en curso y consiste en la transformación de la biomasa planetaria en todo tipo de mercancías transables a partir de los avances en diversas tecnologías, en especial la ingeniería genética, la biología sintética y la nanotecnología.

Para esto, las principales multinacionales líderes en distintos rubros (semillas, combustibles, alimentos, medicamentos, materiales, etc.) ya han comenzado la competencia, alineamientos, asociaciones y demás con el objeto de dirigir la investigación científica global y apropiarse de los beneficios de la privatización de los bienes comunes de la humanidad.
Este proceso ya ha comenzado en nuestro país hace tres años de la mano del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva y se ha avanzado en la regionalización del territorio en cuatro zonas de acuerdo a sus características productivas y riquezas naturales.
Esta concepción de la ciencia es la responsable de la continuidad de un ministro ya que no hay dudas que el modelo económico seguirá vigente con sus principales características.

La dotación de equipamiento, la construcción de nuevos edificios y centros científicos, la distribución de subsidios, etc. no pueden desplazar la necesidad de discutir en el seno de la sociedad el modelo científico y la política científica que se necesita para ayudar a resolver los problemas actuales y futuros que aquejan a las grandes mayorías.
¿Acaso no es necesario reflexionar, entre otros temas, como es que se destinan recursos para investigar la cura del cáncer y simultáneamente se dispersan anualmente 300 millones de litros de Glifosato que hasta la OMS ha reconocido como potencial cancerígeno y muchos investigadores de todo el mundo no tienen dudas?

Es de esperar que se tome debida nota de las enseñanzas que ha dejado este hecho político signigicativo más allá de las explicaciones que sólo dan cuenta de la fachada.

Armando Cassinera. Movimiento Amplio de Izquierda -M.A.Iz-
30 de noviembre de 2015

Anuncios

“Con los platos limpios y el culo al aire” -Armando Cassinera

Con los platos limpios y el culo al aire.pdf

Declaración colectiva. “La derecha tiene dos candidatos. Nosotros un deber: resistir y crear alternativa”

La Derecha tiene dos candidatos.

Nosotros un deber: resistir y crear alternativa.

“Pues la utopía consiste en no conseguir entender la historia como desarrollo libre,

en ver el futuro como un sólido ya perfilado, en creer en planes establecidos.”

(Antonio Gramsci – Artículo “Utopía” en Avanti!!!)

Ajustamos nuestras reflexiones en estos párrafos luego de presenciar el mercado de baratijas y falsedades de campaña formulados por dos exponentes de la derecha argentina en un inédito entretenimiento marketinero y dominical que la cartelización mediática ha presentado como “Debate Presidencial”.

El decadente show televisivo –verdadero insulto a todo pensamiento crítico- reveló los empeños colonizantes de empresarios y políticos argentinos por imitar los formatos comunicacionales del imperio. Elitismo, mensaje único, imagen única, demagogia y fraudulenta manipulación.

No resulta exagerado hacer notar que también este modelo de pseudo-debate lleva implícita cierta naturaleza patriarcal y machista con “primeras damas” pasivas y subordinadas a una estrategia seductora destinada a los eventuales consumidores electorales del “candidato”.

Que conclusiones extraemos?

Ambos candidatos obviaron –intencionalmente- una referencia a la crisis integral, civilizatoria, multidimensional del sistema capitalista. Y no por un simple “olvido” han omitido referirse a la degradación globalizante, a su lógica cíclica, crónica, sin aparente salida: crisis económico-social, alimentaria, energética, ambiental, financiera, militarista. Callados e inmutables en medio de un panorama mundial sacudido por violentas migraciones, atentados y bombardeos criminales. ¿Incomprensible? No. Sus ofertas de gestión las encuadran en la ficción de las “oportunidades” que supuestamente promete un mundo global turbulento e inestable en medio de un grave ciclo de crisis.

Ambos candidatos comparten –cultural y políticamente- el rumbo de ajuste, saqueo, endeudamiento y criminalización ya en curso. No han mostrado rebeldía sino docilidad como pagadores seriales ante los mandatos de la trasnacionalización financiera. Expresan apego a las alianzas con los “que la levantan en pala”. Posan complacientes ante la narrativa de “Sintonía Fina” como política convertida en ajuste impiadoso vía devaluación-inflación. Exhiben su bravata como defensores de la neo-funcionalidad del “partido militar” reforzando la inteligencia e injerencia militar en los territorios populares. Con este panorama, no resultó llamativo ver a ambos candidatos silentes en el “país de los Derechos Humanos” donde la “guerra al narcotráfico” y el “problema” de los trapitos se conciben como hipótesis a combatir por la seguridad pública. No es solo una cuestión del peso del “pasado menemista” en ambos, sino de registrar su adhesión y complacencia actual con este recetario conservador.

Ambos candidatos representanel esmero estratégico puesto por las clases dominantes y sus representaciones para profundizar la pasividad popular, para encubrir o distorsionar los debates estructurales y para recrear un alto consenso electoral en función del salvataje de la gobernabilidadburguesa. Ambos candidatos son acabada expresión del modelo de democraciareinante, verdadera ingeniería de la desideologización, la mentira y la proscripción fraudulenta. El consenso electoral en disputa en el ballotage será abono de la continuidad del modo de producción capitalista imperante: primarización biorentista, narcotráfico, imperio inmobiliario, renta financiera, precariedad e inseguridad laboral. Dos variantes que no ocultan ser fervientes defensoras del “ideario globalizante”, y que se muestran homogéneas y definidas dentro de la creciente derechización conservadora y “manodurista”. Esta “polarización artificial” fue el centro de la estimulación mediática y propagandística del sistema, a la que se ha sumado –activa y públicamente- una parte de la izquierda.

Ambos candidatosexpresan la continuidad de diversos mecanismos de clientelismo reparador y disciplinante del Siglo XXI. Esta estrategia de control social lejos está de aportar a la configuración de un sujeto crítico y politizado. Todo lo contrario. Ha profundizado la segmentación y la pasividad popular, ha contribuido a universalizar el individualismo y consumismo de masas de forma subsidiada, y a concebir como inmodificable y eterna la división entre gobernantes y gobernados. La estadolatría ha ganado una batalla estratégica anestesiando toda iniciativa autónoma y anticapitalista. El “voto cuota” de respaldo al menemismo encuentra su reverso actualizado en el “voto consumo”. La narrativa oficial de la “recuperación de la política” se ha hecho trizas ante la depreciación del pensamiento crítico: de “votar con cara larga y desgarrados” a salir a las plazas a bancar el “candidato de Magnetto”. Ni hablar de la división reinante en el movimiento popular!!! Las supuestas “sorpresas” políticas que llevan a la instancia de ballotage constituyen efectos previsibles de la emergencia de un determinado clima ideológico primitivo y retardatario con signos de enajenación colectiva y pérdida de atributos humanistas, comunitarios. Esta realidad no resulta impropia dentro de un escenario de contrastes y desigualdades que ambos candidatos profundizarán. Opulentas multinacionales, funcionarios enriquecidos, 4X4 y alta gama, impunidades cotidianas, shopping pasatista, farandulismo obsceno y espectaculares “fortalezas” urbanas en discordancia con territorios de descarte, degradación y violencia. Esa subjetividad consumista y despolitizada que ambos candidatos promueven les otorgará consenso electoral a sus propuestas reaccionarias y derechistas.

El candidato Daniel Scioli y su aparición política remiten a la época de la apología fundamentalista sobre la victoria del “libre mercado”, la “muerte de las ideas”, el “fin de la historia”, del “pensamiento único”. Es producto del primer estallido de crisis de representatividad generado por el fracaso del primer proyecto de centro pos dictatorial (con la democracia se vive, se come, se educa). Fue parte del plantel de funcionarios al que la metamorfosis capitalista apeló para colmar la política con farandulización y tecnocratismo (Palito, Lole, Borocotó, Pinky, y muchos etc) y así socorrer la gobernabilidad con una “nueva imagen” que fuera funcional a una administración eficiente de la violenta concentración en curso. Fiel adquirente del genoma menemista, fue actor mediocre, partícipe necesario en los delitos neoliberales cometidos bajo los móviles de la “cirugía mayor sin anestesia”, las “relaciones carnales” e “indultos pacificadores”. Conformó el semillero de burócratas que vanguardizaron un vertiginoso proceso de reconversión antinacional y antipopular, que los ha erigido en hacedores de la década mas infame de nuestra historia. Con el fin del menemismo buscó asilo orgánico en el partido de Domingo Cavallo y encabezó su lista de diputados nacionales en el 2001. Eduardo Duhalde, responsable y hacedor político de la operación de terror preventivocon los asesinatos de Kosteky y Santillán, lo unge como vicepresidente. Néstor ni chistó. Cristina, en línea con el “zabeca de Banfield”, lo ha bendecido como continuador. Su gestión al frente del Senado y como gobernador de Bs. As. fueron funcionales al entramado de alianzas transversales construida por el kirchnerismo al servicio del plan de reotorgar al PJ un rol político hegemónico, estable y duradero, asentado en el poder territorial de “Varones”, gobernadores inescrupulosos y los mas corrompido de la dirigencia sindical-empresaria. Su rol como gobernador se ha explicitado en las impunidades para los crímenes de “la bonaerense”, en el ocultamiento del crecimiento de la pobreza y del desastroso estado sanitario y educativo y en la crisis de infraestructura evidenciada en la última inundación. En el debate ha manifestado su acérrima adhesión al agravamiento punitivo, su enfático respaldo al rol represor de la corporación policial y al “blindaje” de las fronteras, mas su promesa de actuar con “orden, autoridad y legalidad” ante el conflicto social. Los personajes manoduristas y carapintadas que lo secundan en campaña y que eventualmente ocuparían las carteras de seguridad despejan toda duda respecto de su derrotero criminalizador.

El candidato Mauricio Macri no es solo el hijo dilecto y predilecto de la embajada yanqui. Es parte de la “internacional parda” que ha coleccionado a encumbrados narco-empresarios, políticos e intelectuales de cuño reaccionario a escala planetaria. En el debate ha hecho gala de esta pertenencia clamando por la condena política al proceso de la revolución bolivariana. También –y resulta necesario reconocerlo- es hijo del 2001. El fracaso de la gestión “progre” de Ibarra y el evidente desgaste del kirchnerismo ha generado “brotes” a izquierda y a derecha de la política tradicional, pero quien le ha propinado su primera (y estratégica) derrota mediante “voto castigo” es el PRO y su aliados. Posa como competidor por derecha por su “encuadre natural” con el proceso transnacionalizador y por sus ínfulas de propietario del antiestatismo, la economía de mercado y las políticas desreguladoras. Es una nueva derecha -nada comparable a la Nueva Fuerza del ’73 o a la UCD de los 80’- que captó en una primera instancia las demandas de la clase media desencantada post Cromagnón y del conservadurismo urbano, blanco-racista, pero que ha encarado un sistemático desarrollo de su política entre los sectores populares, ahora potenciado por su visualización como “opción de castigo”. En Santa Fe -para su proyección-aprovechó a su favor dos realidades: el vacío político que aparejó la licuación de un partido tradicional de la derecha santafecina como es el PDP dentro de la hegemonía del “falsocialismo y una crisis de éste en el mando estatal que ha provocado cierta dosis de desilusión política ante las expectativas de amplios sectores sociales y políticos en los gobiernos de Binner/Bonfatti. Es una derecha bajo un formato político gobernado por la elitización, la degradación ideológica y la “ingeniería de la imagen” en manos de una estructura auxiliar de consultoras especializadas en técnicas de marketing político-electoral. Su oferta y formato de gestión es comandado por un colectivo de intelectuales orgánicos, expertos y consejeros (“hay equipo”), y con promesas de orden, autoridad y tolerancia cero. Bajo estas características y componentes, se debe realizar un esfuerzo serio por no subestimar los niveles de consenso popular que puede conquistar una eventual performance amarilla en el gobierno. Lo transcurrido en CABA habla a las claras de que no es una derecha torpe y suicida. Se debería tomar como previsión que el desempeño de un gobierno de este perfil y estilo supondrá la confluencia transversal del macrismo con cuadros de la UCR, del menemismo residual, de cierta fracción de la burocracia sindical y de “popes técnicos” de la corporación empresarial concentrada.

La inexistencia de alternativa real con posibilidades de incidencia en la coyuntura y la (artificial) polarización entre Scioli y Macri ha potenciado el “pánico posibilista” y el “voto útil al mal menor” en el campo de la izquierda. Vuelven a recrearse diversidad de argumentos que nos invitan a ser “responsables y valientes” con la historia, a no desbarrancarnos por el sendero de la “impericia política”, a no dejarnos llevar por “temerarias quimeras”. La falsa lógica binaria de K-antiK se recrea en el chantaje “Scioli o la derecha”. Vuelven a caer sobre la izquierda radical variedad de descalificaciones compulsivas repetidas desde hace mas de tres décadas: “democracia o caos” (Alfonsín), “convertibilidad o hiperinflación” (Menem), “Alianza o fiesta menemista” (De la Rúa), y “K o una pared”. Militando estos chantajes se han reproducido en la izquierda lo peor de los vicios del dogma y el autoritarismo: ser genuflexos y dóciles con un candidato burgués de derecha, y bravucones y ofensivos con los compañeros de luchas.

Nuestra decisión se siente comprendida en esta coyuntura en las posturas adoptadas en un ancho espectro de luchadores y expresiones de la izquierda que han llamado a votar en blanco, a anular el voto o a la abstención. Quien conoce nuestra historia, nuestra práctica comprometida con el pueblo sabrá desbaratar toda intención de calificar nuestra conducta como un “voto al imperialismo”. Tal bajeza es propia de conversos que con estos ataques hacen acto de fe con el poder y orden capitalista instituido.

Podremos imaginar un futuro ciclo de crisis provocado por la iniciativa organizada y planificada por las clases subalternas? ¿Podrá la estrategia de unidad de las fuerzas populares y las izquierdas dejar de ser una consigna y un redundante discurso para constituirse en una nueva referencia e identidad política de masas? ¿Acertaremos en los planes y métodos de organización del sujeto popular que mejor contribuyan a la acumulación política alternativa? ¿Seremos capaces de lograr en nuestra militancia las transformaciones subjetivas necesarias para una práctica y pensamiento político basados en valores antagónicos a los instalados por la cultura capitalista? ¿Seremos capaces de superar el estado de vejez conceptual y metodológica que nos aqueja como izquierda? El establecimiento de los posibles caminos (y atajos) que elegiremos para responder a estos interrogantes deberá presidir cada instancia de debate y práctica militante. No apostamos a fórmulas abstractas y blindadas, si a creaciones heroicas y apasionadas que demuestren en la práctica su capacidad de conmover y convocar a cientos de mujeres y hombres a conquistar una nueva patria a pura utopía.

Joaquín Ugarte (Educador y comunicador popular – Rosario).

Luis Vásquez (Militante de DDHH – Rosario)

Lisandro Brusco, Mónica García, Vanesa Mamone, Virna Luciani, Mauro Testa, Héctor Varela y Raúl Benítez (Casa de la Memoria – Rosario).

Alcibíades González y Gertrudis Nagel (Unión de Militantes por el Socialismo)

Ana Braghieri (DDHH – Venado Tuerto).

Verónica Brandoni (Docente – Educadora Popular – Venado Tuerto)

Horacio Spessot (integrante CTA Venado Tuerto)

Salomé Vaurant y Sol Morell (Semillas de Rebelión – Rosario)

Armando Cassinera y Sandro Minucci (La Asamblea – Granadero Baigorria).

María Elena Saludas (Militante Social – Rosario)

David Cicotti (Delegado Gremial – Militante ambientalista)

"Beto" Olivares (M.a.iz. – Gran Rosario).

Resistir y crear alternativa.doc

TEATRO en la Casa de la Memoria (Rosario)

Presentación de:

"La terrible opresión de los Gestos Magnánimos"

SÁBADO 21 DE NOVIEMBRE A LAS 20.30 hs.

Sala "Hamlet Lima Quintana", Casa de la Memoria (Rosario). Santiago 2815.

"En los años 90, el dramaturgo y director teatral porteño Daniel Veronese supo que un nuevo tipo de violencia se estaba gestando, una vez atravesada la atrocidad de la última dictadura cívico-militar y cuando se condensaban en el campo social sus temerarias secuelas. Y fue, precisamente, ese “nuevo tipo de violencia en el aire” el que impregnó gran parte de su obra dramática publicada por aquellos años. Entre esos textos se destaca La terrible opresión de los gestos magnánimos, que indaga en un estado de violencia que se gesta en el contexto de una familia integrada por un padre y su hija, cuando ingresa al conflicto la nueva mujer del padre “en reemplazo” de la madre muerta. Bajo la dirección de George De Bernardis y con las actuaciones de Julio Cejas, Andrea López Mediza y Patricia Pareja", (Miguel Passarini – El Ciudadano y la gente) la obra se presentará en la Casa de la Memoria.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-50490-2015-08-07.html

El programa de Libre Comercio continúa.

A 10 años del ALCA: el programa de Libre Comercio continúa
8 de noviembre por Julio C. Gambina.

Esta semana se hicieron actividades conmemorativas del rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), en varios países de la región, y por supuesto también en la Argentina.

Resulta interesante recuperar la memoria de una de las gestas más importantes protagonizadas contra un proyecto estratégico de las clases dominantes en la región. La liberalización impulsada por EEUU en las negociaciones por el ALCA contaba con el consenso de todos los gobiernos de la región, excepto Cuba, excluida de los cónclaves de Presidentes de las Américas.

Todo era producto de la lógica neoliberal que imperaba en los años 90, los del Consenso de Washington, a favor de la iniciativa privada y la liberalización de la economía.

La combinación de la campaña continental contra el ALCA y el acceso al gobierno de Hugo Chávez en 1999 significó el primer escollo al avanzado proyecto por el ALCA que se negociaba en secreto. En efecto, en la III° Cumbre de Presidentes de las Américas del 2001 en Quebec, apareció la primera fisura, en la reunión de los jefes de Estado, con una gigantesca movilización continental de la II° Cumbre de los Pueblos, en las calles de la ciudad canadiense.
Allí empezó una nueva etapa, con el fin del secreto en las negociaciones de los Jefes de Estado. Fue el comienzo del fin de un tratado que definía en el corto plazo la integración subordinada de nuestros países a la lógica de liberalización del capital transnacional y los intereses de la política exterior estadounidense. La libre circulación de mercancías, servicios y capitales constituía el sentido de la política aperturista del ALCA.
Ese estado de situación del No al ALCA se potenció en los años siguientes y en noviembre del 2005 en la IV° Cumbre de Presidentes de las Américas en Mar del Plata, George Bush y los gobiernos aliados intentaron reinstalar la agenda por el ALCA. No pudieron, ya que fueron frenados por la movilización social reunida en la III° Cumbre de los Pueblos, junto a una nueva correlación de fuerza política en los gobiernos de Sudamérica, especialmente Venezuela y los 4 del Mercosur. La articulación con estos gobiernos impidió la institucionalización del ALCA.

Integración alternativa

Fue un gran triunfo que habilitó una discusión sobre la integración alternativa, con nuevas consignas, como la soberanía alimentaria, energética o financiera.
Ese es el marco para el debate procesado entre 2005 y 2010 para pregonar la necesidad de una nueva arquitectura financiera en la región. Incluso antes, en diciembre del 2007 se suscribió un acuerdo para instalar rápidamente un Banco del Sur, como parte de una estrategia de integración financiera con perspectiva alternativa.
La crisis mundial, actualmente en curso, aparecía con fuerza en el sector financiero hacia 2007 y, alentaba en Nuestramérica una búsqueda para transitar senderos alternativos. Grandes cantidades de reservas internacionales se acumulaban en nuestros países y se discutía el uso orientado hacia otro modelo de producción.
Esas expectativas no se concretaron, aun cuando subsistió el objetivo y el discurso por una integración alternativa. Es más, algunas iniciativas avanzaron, caso de la Alianza Bolivariana de los Pueblos deAmérica (ALBA) por acuerdos entre Cuba y Venezuela hacia fines del 2004, que con la incorporación de Bolivia en el 2006 se transformó en ALBA-TCP (Tratados Comerciales de los Pueblos), para continuar creciendo en adhesiones.
Con el ALBA-TCP se avanzó en el intento de la nueva arquitectura financiera, con un banco y una moneda para el intercambio comercial, el SUCRE; pero con los límites que impone la no integración a esos procesos de los países de mayor desarrollo relativo, especialmente Brasil y Argentina. Sí se constituyeron ámbitos de articulación, más políticos que económicos, caso de UNASUR y la CELAC.
Aquel clima de época y de esperanzadas expectativas, del lustro siguiente al 2005, no prosperó en su orientación principal, mientras seguían no tan subrepticiamente los estatutos de la liberalización.
Así, el mantenimiento en varios de los países de los tratados bilaterales de inversión y la negociación de tratados de libre comercio, del Mercosur con Israel, por ejemplo; incluso las conversaciones para retomar las negociaciones con Europa desde el 2010, dan cuenta de una agenda liberalizadora que reapareció en la región.
La Argentina no siguió el camino de Bolivia, Ecuador y Venezuela, que denunciaron la participación ante el CIADI. Vale recordar que Brasil jamás aceptó integrarse a la lógica del tribunal impulsado por el Banco Mundial.
Se puede coincidir que la integración alternativa sigue siendo una asignatura pendiente, pero que las demoras en ese proceso favorecieron remedos del ALCA como la Alianza del Pacífico, al que son tentados para ingresar los países que resistieron hace una década al ALCA.

Nuevos protagonistas para la inserción mundial

Otros actores globales intervinieron para definir la inserción de Nuestramérica en el sistema mundial, especialmente China. Se trata de un vínculo de complementariedad sin modificar el modelo productivo.
La presencia china fue creciendo desde las relaciones comerciales, a las inversiones y los préstamos, constituyéndose en varios de nuestros países en primero o segundo país en vínculos económicos internacionales.
Esas relaciones y las condiciones globales de la situación mundial estimularon el alza de los precios de los productos primarios de exportación, algo que ya no ocurre, consolidando la primarización de las exportaciones de Nuestramérica. El resultado directo fue la confirmación de un modelo productivo subordinado a la lógica de acumulación de las transnacionales.
El papel de China avanza en múltiples direcciones y articulaciones globales más allá de Nuestramérica. Pretende su lugar en la disputa de la hegemonía del sistema mundial. Destacan en ese sentido las crecientes relaciones políticas y económicas con Rusia y el liderazgo en la construcción del bloque BRICS, algo que genera expectativas, aun cuando no está propuesta la superación del orden capitalista.
La discusión habilitada para nosotros es sobre el modelo productivo y de desarrollo. Si el problema es la subordinación a un bloque de países u otros sin superar la hegemonía del régimen del capital, o si, de lo que se trata, es de superar la inserción dependiente de Nuestramérica en el orden capitalista.

Subordinación o autonomía para un nuevo modelo productivo

A 10 años del No al ALCA sigue vigente la discusión sobre la inserción internacional de Nuestramérica y el carácter subordinado o autónomo de la integración regional.
No es un tema menor en la Argentina, en momentos en que se define un nuevo turno presidencial. No haber avanzado en la agenda por la integración alternativa, en estos años, facilita la presión del poder económico por la apertura, la liberalización y la subordinación al programa de máxima del capital transnacional.
Hace muy poco y en Uruguay, la movilización popular denunció el secreto del gobierno uruguayo para integrarse en el TISA y frustró el proyecto, que es una de las tantas formas de institucionalizar la liberalización. El triunfo de la movilización y organización popular muestra el camino a seguir.
Por eso vale la pena recuperar la memoria por el triunfo de hace una década y continuar en la brega por reinstalar una agenda para la integración no subordinada.
No está cerrada la discusión y el momento de mayor expectativa en la construcción de proyecto alternativo estuvo determinado por la dinámica de movilización popular e iniciativa política de transformación. Ese es el desafío en la coyuntura para recrear condiciones de posibilidad para la lucha por la emancipación en la región Nuestramericana.