Encuentro de Músicos Populares: Recital. Presentación de Santiago Campos

El próximo Sábado 27 de Febrero desde las 22 hs en Bar Cooperativa Pichangu (Salta esq Rodriguez) luego de su gira por Cuba se presenta Santiago Campos (canta autor Rosarino).

Lxs esperamos para pasar un noche a pura música latinoamericana y aportar con el proyecto cultural y social de la Casa de la Memoria y de Pichangu.

Reservas al 152 548877

Contra la represión de ayer y de hoy…CONSTRUYAMOS UN PROYECTO ANTICAPITALISTA.

La etapa histórica reconoce la configuración de un verdadero Mega-Estado Mundial, mentor del pensamiento único, representado globalmente por un partido único, y ejecutor de un sistema único de dominación y dirección integral de la humanidad a escala planetaria. Allí se recrean y diseñan las políticas represivas y de control para los cientos de millones de personas expulsadas violentamente de formas dignas de vida. Sus instrumentos fundamentales: G-20, DAVOS, CLUB DE PARIS, ONU, OTAN, FMI, BANCO MUNDIAL, MERCADO COMUN EUROPEO, etc.

En América Latina “la lucha contra el terrorismo” se expande sobre una macabra operación a gran escala y proyección regional:

1) profanación de la Amazonía para control y apropiación de los vitales bienes del tercer milenio (agua, oxígeno, biodiversidad).

2) “Guerra Preventiva” contra los denominados “Estados peligrosos” (según la calificación del Documento “Santa Fe IV”) enrolados en la naciente experiencia del ALBA. Esta “guerra sin fin” dispone de chantajes, intrigas, presiones políticas, económicas y diplomáticas (Cumbre de las Américas, OEA, Reuniones Ministeriales de Defensa de las Américas).

3) planes de “seguridad hemisférica”: militarización de la Región Andina, “acciones regionales” de inteligencia y terror militar/paramilitar contra los movimientos sociales que resisten los procesos de concentración en la posesión-propiedad de la tierra, el saqueo de los bienes comunes y la agresión medioambiental.

4) Aniquilamiento de la insurgencia bajo la premisa acuñada desde el Pentágono que equipara narcotraficantes y guerrilla (“la lucha contrainsurgente es consustancial a la lucha antinarcóticos”), pretexto para el relanzamiento de los operativos de la IV Flota, la consolidación de los ya vigentes Operativos Unitas, la Conferencia de Ejércitos Americanos y la instalación de bases militares, la injerencia vergonzosa de la DEA y el FBI en los conflictos internos, y los planes sobre ensayos militares de contrainsurgencia (AGUILA III).

Por lo tanto, cuando se ensaya desde el discurso oficial sobre el tópico de la “seguridad”, se expresan los lineamientos fundamentales para la implementación de políticas estatales de represión, control y criminalización predominantes a escala mundial, con centros de diseño y producción, en lo fundamental, en los EEUU, (Departamento de Estado, Fundación Heritage, Instituto Manhattan y otros).

Estas fórmulas son de obediencia y de aplicación globalizada por parte de gobiernos “progresistas” y conservadores del mundo neoliberal que transita lo que los economistas burgueses denominan “la posmodernidad líquida”, monitoreada por las multinacionales cuyos flujos de capital instantáneo, inmediato e invisible arman imperios o derrumban sociedades en tiempos vertiginosos. En medio del poder de fuego de “calificadoras de riesgo” la mentada “atracción de capitales e inversiones” supone como condición sine quánon la adopción de reformas punitivas retardatarias sin dobles discursos que maquillar.

Tanto progresistas como conservadores “importan” estas estrategias imperiales de la “guerra asimétrica” (guerras contra enemigos múltiples y difusos), destinadas ainstalar el terror como excusa para militarizar y criminalizar las rebeldías populares, para favorecer el control del sujeto popular y sus territorios, y para facilitar la penetración del capital y la preservación de su tasa de ganancia.